Cada 19 de mayo desde aquel de 2012 se recuerda de una manera especial en Sarmiento. Esa tarde gris juninense, en un Eva Perón exultante, el Verde rubricó un tres a cero ante Colegiales que le dio el Campeonato de Primera B y ascenso a una fecha del final y como ya se dijo, repetida y ciertamente, fue el despegue del club desde varios aspectos pero asimismo, quedará marcado por ser el título que consiguió Sergio Lippi (tiene otro ascenso además) en el club como director técnico.
«El profesor» fue el arquitecto de ese equipo que ideó desde las últimas fechas del torneo anterior ya que había llegado para reorganizar al plantel y pensar en la temporada siguiente. «Fue una situación difícil porque siempre que hay que producir bajas, para el que la conduce es complicado. Nosotros asumimos a cinco o seis fechas que termine el torneo anterior, en el que no le había ido bien a Sarmiento, en un partido con Villa San Carlos en un cuadro de poca gente, mucha irritación con los jugadores y en esos partidos pudimos hacer un buen diagnóstico para hacer las incorporaciones que creíamos que se necesitaban”, había explicado Lippi al programa Línea de Juego en una entrevista del año 2020.
En ese rearmado, el entrenador tuvo que prescindir de futbolistas que conocía mucho con el objetivo de intentar ser protagonista. “Tuvimos que hacer un recambio importante, inclusive con jugadores que conocía y que tengo una relación afectiva muy fuerte como los casos de Aquino (Jonny) y Navone (Mauro). Eso siempre es complicado porque el jugador no lo entiende y es normal que ocurra, pero siempre de frente y sin mentir en absoluta. Además hubo que hacer incorporaciones, con una tendencia, porque el objetivo de Sarmiento era muy claro: ascender. Que parece muy fácil decirlo pero era una B muy fuerte porque estaban todos los grandes: Almirante, Los Andes, Morón, Chicago, Platense, Temperley. Los jugadores que se quedaron no fueron importantes, fueron muy importantes. De la misma importancia que los que vinieron”, reconoció el juninense y agregó: “Lo hablamos primero con Tití (Mastrángelo-ayudante de campo), que sabía lo que era el vestuario y el aire de Sarmiento, y luego con Fernando (Chiofalo). Había que traer jugadores que, además de tener un buen presente supieran lo que era ascender. Estoy convencido que cuando tenés el objetivo bien claro de ascender, para lograrlo siempre es bueno tener jugadores que ya sepan de qué se trata. Porque a lo largo del año hay momentos bueno y momentos malos y ahí, ese tipo de jugadores, naturalizan la situación. Me acuerdo de un partido que perdimos en San Telmo (2-1, fecha 38) y aparecían los fantasma de la campaña anterior, entonces Tucker sabía de qué se trataba, Flores también, Andrizzi lo mismo…había gente de experiencia y los temporales y los nubarrones se podían atravesar sin tanto costo”.
Una de las características de ese equipo era la de la versatilidad que le daba la posibilidad al DT de modificar la cuestión táctica a partir de la estrategia: «Cuando íbamos a las canchas más chicas como la de Barracas usaba a los dos “nueve”. La idea mía era utilizarlo a Pocho (Cerutti) más atrás, por derecha, para que tenga más espacios, pero él no estaba cómodo, entonces jugaban los dos puntas, que podían jugar porque Wanchope salía y tenía juego. En ese partido puntual hicieron un gol cada uno (Cuevas y Ábila) y ganamos dos a uno. Ábila y Cuevas hicieron un montón de goles con centros de Azil, yo me acuerdo, ahora, rápidamente, cuando ganamos por Copa Argentina, en San Juan, fue un centro perfecto de Azil”.
En relación al crecimiento institucional, Lippi reconoció, en aquel 2020 cuando el club se encontraba en la Primera Nacional, que ese logro había sido un punto de inflexión: «En cuanto al crecimiento es cierto porque los resultados deportivos sirven hasta que se logran pero si no van acompañado termina siendo una anécdota pero Sarmiento tuvo un crecimiento bárbara y eso es mérito de los directivos, sin dudas. Y está consolidado en una categoría como protagonista”.
Sarmiento terminó primero con 80 puntos (24 ganados, 8 empatados y 8 perdidos), anotó 52 goles, le marcaron 24 y contó con una racha de siete triunfos consecutivos de la fecha 13 a la 19.
Sin competencia
Luego de dos semanas sin tener novedades, finalmente Sarmiento recibió la confirmación que el partido con Boca Juniors por los…





















