Se jugaba la última jornada del Torneo Clausura 2025 y Joel Godoy terminaba un certamen que fue el salto de calidad en el rendimiento que hizo que varios clubes preguntaran por sus condiciones de salida para incorporalo, uno de ellos casualmente era San Lorenzo, rival de esa magra noche en la que se rompió el ligamentro cruzado anterior. Nueve meses y medio después de la operación, está muy cerca de retornar y habló con Sentimiento Verde sobre las sensaciones que atravesó en este proceso. «Estoy ansioso por la vuelta, ya cada vez falta menos. Ya estoy entrenando a la par del grupo y falta poco para el alta».
-Parece mentira, porque ya pasaron nueve meses, seguramente nosotros lo decimos pero los nueve meses para vos deben haber sido complicados. ¿Cómo lo llevaste adelante?
-Sí, fue difícil. Al principio me costó mucho, me costó caer porque venía en un buen momento personal y en la última fecha fue la lesión más fea que puede sufrir un futbolista. Los primeros meses me costó asimilarlo y después no quedó otra que ponerle el pecho y ahora ya estamos en la parte más linda ya que estoy haciendo todo con pelota así que es más llevadero. Pero fue un proceso difícil que no lo podía asimilar, aunque ahora ya estamos bien.
-¿Quién te ayudó a superar ese tramo? porque como vos bien decís, estabas en un muy buen momento, había ofertas para salir del club y te llega ese golpe duro.
-Sí, yo creo que hubo tres personas muy importantes que me ayudaron a salir adelante: una fue mi novia, otro fue Diego Churín, el Tanque, me ayudó muchísimo desde que él llegó al club. Me cambió la mentalidad, aunque le costó sacarme adelante y mi psicólogo también. Antes era un negado con el psicólogo pero ahora lo recomiendo siempre. Además, aprendí que no hay que estar mal para ir al psicólogo. Creo que te hace tener los pies sobre la tierra. Y bueno, esas tres personas fueron muy importantes para que haya mejorado y hoy esté bien, ya en los últimos detalles.
-¿La relación con Churín es exclusivametne del club o viene desde el lugar de donde viven?
-Mi novia es del pueblo de él (Arroyo Dulce) y además está a 40 o 50 kilómetros del mío (Berdier), entonces nosotros ya no escribíamos desde que yo arranqué a jugar. Hicimos una pretemporada cuando estaba en Reserva porque él fue a hacer una pretemporada en Salto y coincidimos en el mismo gimnasio. De ahí quedó una buena relación y él siempre me mandó mensajes, mostró siempre su interés de que a mí me vayan bien, siempre intentó llevarme por el lado correcto. A mí me costó mucho, siempre era un poco más vago, y él la verdad que tiene una cabeza de diez, muy profesional, y por suerte ahora intento copiarlo en lo que puedo.
-Además con la trayectoria que tiene, ¿no?
-Sí, obvio, la carrera y los clubes en los que estuvo hablan solos así que hay que hacerle caso.
-¿En qué momento estás?, recién hablábamos que ya te falta poquito…
-Ya estoy entrenando a la par del grupo, estoy haciendo todos los trabajos, solamente me estoy separando para hacer fútbol. Después, estoy haciendo reducido normal con el grupo, así que calculo que hay que apurarlo un poco al «doc» (se ríe), pero por ahí en dos o tres semanitas ya me dejan hacer fútbol.
-Me imagino que el momento del equipo, cómo está Sarmiento hoy, también te deben dar muchas más ganas de volver.
-El equipo está bien y con ganas de ya ser parte de nuevo ahí, de estar, aunque sea en el banco de suplentes para aportar mi granito de arena. Creo que el equipo está en un buen momento y hay que apoyar desde donde toque.
Godoy llegó al club en 2019 para hacer una prueba y desde 2020 se instaló en la ciudad y en el club. «Conozco a todos acá, desde los portreros hasta la pensión», sostiene.
-¿Y de qué vas a volver? ¿De lateral o de central?
-Y, no sé, depende de donde me necesite el Colo (Facundo Sava), yo estoy para lo que sea. No sé si por ahí bajo a sumar minutos en Reserva tal ves sea mejor hacer lo de seis unos minutos pero de igual forma a mí me da igual: si medicen «tenés que ir a atajar» voy a atajar.
-Ahí también hay una motivación linda ¿no? porque si volvés en Reserva los chicos vienen primeros.
-No sé si me va a querer (risas), que vienen ahí invictos, pero sí, sí. Donde toque, yo quiero jugar y agarrar el ritmo de fútbol que necesito.
Nota: Federico Galván.
Foto: Prensa CAS.




















