Una evidencia que no se vio
Sarmiento ganaba ante Barracas Central pero terminó igualando por dos decisiones abitrales polémicas.

Esta nota había sido inicialmente una crónica sobre el partido entre Sarmiento y Barracas Central. Sin embargo, en el partido disputado en Junín, presenciado solo por los socios del Verde debido a una sanción sobre el club que fue apelada, hubo situaciones que modificaron no solo el objetivo de esta escritura sino también el desarrollo y el resultado del encuentro que terminó igualado uno a uno.
El punto le sirve al conjunto de Facundo Sava para quedar quinto pero podría haber terminado esta fecha 14 en la tercera posición si no fuera por un par de decisiones arbitrales polémicas e inentendibles, al menos para quien escribe.
El Guapo estaba haciendo un gran partido y el Verde había encontrado esporádicas jugadas en ataque y en una de ellas se había puesto en ventaja a partir de la capacidad de desequilibrio de Jhon Rentería. El colombiano enganchó de derecha hacia el centro, dejó parado a su marcador con una "bicicleta" y sacó el remate que se desvió en un rival para meterse en el arco.
Así había terminado el primer tiempo y cuando comenzó el segundo los junienses tuvieron el segundo cuando Julián Mavilla no pudo empujar el centro de Santiago Salle a centímetros de la línea del arco.
Ese era el contexto en el equipo Enzo Taborda estaba imparable sobre la banda izquierda, aunque Junior Marabel se volvía a perder un mano a mano por centímetros.
Barracas se iba contra el arco de Thyago Ayala y lo que no lograba por sus propios medios lo hizo Daniel Zamora que cobró un penal de los menos cobrables que se recuerden. El centro cayó en el área, Lucas Suarez se impulsó para cabecear pero la pelota le cayó atrás, casi en la espalda, y allí, con su cabeza mirando para el sector opuesto, le dio en la mano. El árbitro fue invitado al VAR y concluyó que era una mano sancionable como penal. Rodrigo Insúa anotó el uno a uno.
Pero como si fuera poco, lo más curioso, por ponerle un nombre, llegó después, porque en el cierre del partido Gastón González había enviado un centro y Marabel había anotado de cabeza. Sin embargo, el VAR, conducido por Jorge Baliño, lo anuló por fuera de juego. La imagen que supuestamente comprobó la acción (decimos “supuestamente” porque es la imagen que difundió la televisación oficial y tal vez haya otra a la que no tuvimos acceso) muestra las líneas trazadas pero llamativamente Jonathan Herrera tapa con su cuerpo el pie del defensor de Barracas desde donde se toma la referencia para decretar que Marabel está más adelante. Esa fue la burda comprobación para anular lo que se había convalidado en la cancha. En otras palabras paradójicas: una evidencia que no se ve.
Luego solo quedó tiempo para otra ridiculez, esta vez sí subsanada a tiempo por el VAR. El árbitro había cobrado una falta de Suárez inexistente que le valía la segunda amarilla y la expulsión pero advertido que ni si quiera lo había tocado al rival, el árbitro volvió para atrás su decisión y decidió un bote a tierra.
El partido finalizó con la impotencia reflejada en Facundo Sava, que intentó canalizar la bronca con una pelota haciéndola picar repetidas veces contra el suelo, pegándole con el puño, y así evitar "cantarle las 40" a Zamora porque lamentablemente conoce de cerca que el resultado de esa acción hubiese sido aún peor.
Nota: Federico Galván.
Foto: Mariano Morente.