Dicen por ahí que lo primero que tiene que tener un equipo es una idea. Y Sarmiento la tiene. Perfectible, mejorable, ampliamente mejorable, pero la tiene. También se suele comentar que para hablar de sistemas, antes hay que hablar de nombres y el mediocampo con Salle, Giménez, Zabala y Díaz habla por sí solo de ese 4-4-2 que dispuso Sava.
Un lateral con proyección como Santamaría y otro más posicional como Suárez. Dos centrales audaces para jugar y conducir y ambiciosos para anticipar (más Orihuela que Insaurralde). Y dos delanteros decididos a ir por todas, entendiéndose para quedar a diferentes alturas, según la ocasión, y ser apoyo de los que vienen de frente.
Comenzó otro torneo y nos complace comprobar que Zabala continúa siendo Zabala. El Flaco toca como los españoles (ahora que están tan de moda) y está siempre listo para meter sus “patas” largas en los avances de los rivales. Elegante y resolutivo, el de San Francisco Solano parece jugar con la tranquilidad de los que todo lo saben.
Con Arboleda listo para iniciar el Verde se animó y logró quitarle la pelota en gran parte del primer tiempo al equipo con segunda mayor posesión (63% de promedio) del torneo pasado y la utilizó para defenderse y atacar. Además, el conjunto de Sava entendió en qué momento era una opción el ataque directo y por esa vía también le generó peligro a Cortés.
Como contrapartida están las carencias que quedaron en evidencia en el debut. Las preguntas sobre Arboleda (todavía no había debutado y algunos en la platea ya lo habían sentenciado) que tuvo buenas y malas. La facilidad con la que el rival puso, en más de una oportunidad, a un delantero de cara al arco. Hay un momento del partido en el que el equipo se “parte”, se hace “largo”, no junta líneas para atacar y estar cerca para recuperar, exponiéndose en segmentos del encuentro donde pesa más lo emocional y las piernas ya no responden de la misma forma. Los últimos dos goles de Argentinos fueron una muestra en ese sentido. Rivales que reciben con facilidad para girar y encontrar al compañero con la defensa a medio camino.
Un amigo me dijo que tal vez “hubiese sido mejor ‘cerrar’ el partido” para conseguir un punto pero esta lectura siempre se hace con el diario del lunes ya que no hace falta repasar las veces que por elección o empujado por el rival el equipo terminó cerca de su arquero y con el resultado en contra. Una muestra es el partido que jugaron el Bicho y el Verde en el torneo pasado.
Con lo bueno y con lo malo, hay una idea, hay un camino, hay una búsqueda, ambiciosa y acorde a lo que merece Sarmiento. El trabajo, el tiempo y los caprichos del fútbol nos dirán hasta dónde llegó.
Nota: Federico Galván.
Foto: Mariano Morente.




















